El Sr. Antonio

Ayuda a la investigación contra los tumores cancerosos infantiles

El Sr. Antonio

4 noviembre, 2019 Notícia bloc 0

Recuerdo una vez, debe de hacer unos 10 años atrás, cuándo hacia de mecánico y disfrutaba haciéndolo, tuve que intervenir en una familia. La del Sr. Antoni. Un carismático cliente de avanzada edad y muy buena persona. Tuve que intervenir dirigiéndome a su hija ya que el padre venia al taller revisando cosas que ya habíamos revisando o que estaban totalmente correctas. El problema era que él ya no estaba para conducir. La hija me pidió que le ayudase hablar con él sobre el tema y así lo hicimos. Su alegría era ir los miércoles a un huerto por Alella, pero entro en razón y dejo el coche entre lágrimas en los ojos, ya que perdía autonomía.

Ha de ser jodido conforme te haces mayor el tener que dejar de hacer cosas por obligación física, pero es ley de vida. No podemos hacer nada al respecto, solo podemos aprovechar el tiempo para hacer cosas que en la vejez no podremos hacer o tendremos que dejar de hacer.

En mi caso coma ya sabéis la enfermedad que tengo me ha llegado antes de lo normal, unos 20 años aproximadamente. Con la enfermedad, los tratamientos y sus daños colaterales me parece que haya envejecido esos 20 años, mi cuerpo con el último daño colateral que estoy viviendo no me responde como unos meses atrás, no tengo la fortaleza física, me siento débil y enseguida se agota la energía, confío que en cuanto me solucionen el problema podré volver a pasear y pedalear por allí dónde sea. Voy a tener que esperar unos días más, arrastrándome hasta que me operen y miren de solucionarlo. De mientras empiezo hacer como el Sr. Antoni, empiezo a pedir que me lleven de aquí para allá como un abuelo de 80 y pico de años mal llevados y hago servir a mis hijos de transportistas domésticos.

Ahora estoy trabajando todo esto, pedir ayuda y dejar que te ayuden ya que pienso que llegará el día que necesitaré ayuda en todo, no es fácil dejar de ser una persona autónoma en tu día a día y menos a mi edad. Ni ver como se recortan los días constantemente. Al igual que no ha de ser fácil para ni mucho menos para el cuidador/a, la Mònica en este caso que lleva la casa y los niños y encima se ha encontrado con este añadido. También están los suegros y mi madre que nos ayudan y lo agradezco mucho pero quién vive la tormenta diaria es el que sé también se moja de noche.

Me muero de ganas de poder hacer alguna actividad nueva con el proyecto. Pero esta segunda temporada va al mismo ritmo que yo, va un poco más lenta, aun así sé está preparando alguna cosaca través de uno de los grandes colaboradores, también está lo del libro y un par de grandes empresas como Recambios Gaudí y Laboratorios Ferrer ya tienen su campaña de navidad vinculadas con el proyecto de una forma u otra cosa que sumará en el proyecto.

Ahora lo que me preocupa es que entre semana de descanso, la intervención quirúrgica y la agenda del hospital, el polizonte que vive en mi cuerpo me coja más terreno, que es lo más probable, pero ya veremos.

En los abuelos siempre encontramos la sabiduría y es por eso que me he acordado del Sr. Antoni ya que él lloró el día en que tuvo que dejar el coche por obligación física, pero semanas después cuándo ya tenia chófer, volvía del huerto igual de contento, despeinado, sonriendo de lo que había disfrutado de su jornada en el huerto y me dejaba algún calabacin o lo que fuese en el taller. Pues a mí me ha pasado lo mismo, he llorado al dejar de ser autónomo y ahora toca sonreír y disfrutar de las ventajas de que te lleven y te cuiden.

 

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