Vamos al cole

Ayuda a la investigación contra los tumores cancerosos infantiles

Vamos al cole

21 octubre, 2019 Notícia bloc 0

Hoy por la mañana hacia fresquito a la hora de ir al colegio con Biel, mi hijo pequeño. Siempre nos cogemos de la mano ya que con siete años todavía quiere ir cogido, cosa que me gusta mucho. Con el tratamiento actual, el frío me castiga mucho, aunque todavía estoy descubriendo esta reacción. Pero el frío hace que me aparezca un hormigueo con pérdida de sensibilidad importante, tanto en las manos como en los pies. Por eso hoy de buena mañana iba con guantes, cosa que a mi hijo le ha extrañado aún saber de estos efectos del tratamiento y me ha preguntado sobre el tema, yo le he recordado que la quimio me producía estos efectos, e instantáneamente me ha contestado: «ah, pues a mí me gusta mucho ir con guantes, ahora iré cada día con guantes». No se cuanto tiempo podré ir al colegio los martes a llevar a mi hijo. Deseo y espero que sean muchos días. Muchos cursos ya que con el tiempo y la edad esto se pierde, pero es un espacio de tiempo que compartimos, hablando de coches, motos o del lo que sea, compartimos cogidos de la mano y me contagia de su energía.

Es impresionante, admirable la manera en que gestionan y conviven con la enfermedad, no lo digo sólo por Biel, lo digo por los niños enfermos que he llegado a conocer o escuchar. Los adultos tenemos mucho que aprender de ellos.

Jueves después de visitar el CAI (Centro de Atención Inmediata de oncología) me levanté como nuevo. Cosa que me permitió coger la bici para pasear por la ciudad, no para ir a Collserola todavía, ya que los doctores me aconsejaron una vida tranquila después de extraerme 3,400 litros de líquido pleural del pulmón derecho, y esto necesita un poco de descanso. Han sido unos días jodidos ya que entre la sesión de quimio y lo del líquido mi movilidad era muy escasa y complicada. Pero toca pasar página y esperar que no se repita, aunque los doctores dicen que si que repetiré muy probablemente. Ahora ya conozco los síntomas ya que muchas veces es complicado saber si lo que te pasa es efecto del tratamiento o alguna complicación nueva. Todavía nos estamos conociendo con esta quimio.

El poder ir en bici aunque sea por la ciudad en vez de la montaña que es lo que me gusta se ha convertido en una medicina más, me da fuerza y ánimos, los días en que el tratamiento o la enfermedad no me permiten cogerla yo pedaleo virtualmente mientras hago los rescates de morfina que me dejan grogui. (un rescate es la toma de una dosis extra de morfina, se toma cuando el dolor aumenta).

Esta semana pasada no ha sido todo complicaciones, he recibido una buena noticia que es que una escuela de artes gráficas ha decidido que quiere colaborar con el proyecto y esta dispuesta a imprimir el libro. Así que entre Editec y esta escuela el mes de diciembre podremos tenerlo en papel y en nuestras manos. Esto también me hace ilusión.

En la actual semana haré la sesión número 70, cosa que no celebraré. Me espero a la 100 para celebrar no se aún que, para que veáis si el destino puede ser macabro si no hay ninguna complicación por en medio, el día de mi cumpleaños me toca hacer la 71 precisamente es el año en que nací.

Aquel día si que soplaré las velas en casa y más adelante lo celebraré en familia ya que la vida cada día más son momentos ya no son días. Son momentos que recojo en mi cabeza y también los repaso en los momentos que vivo amor finado por que tengo que hacer un rescate. Tengo suerte de la familia que tengo y quiero compartir el máximo de momentos con ellos.

Disfrutar de los momentos, disfrutar del presente.

 

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