Una semana más

Ayuda a la investigación contra los tumores cancerosos infantiles

Una semana más

14 octubre, 2019 Notícia bloc 0

Tercera quimio del nuevo tratamiento. Estoy por debajo de mi peso mínimo pero aún aguanto bastante bien muscularmente hablando y puedo salir a pasear o hasta pedalear un poco. Esta semana pasada he tenido complicaciones que se han podido solucionar con un par de visites al CAI (Centro de Atención Immediata de oncologia), dónde el Dr.Aguilar ha hecho un gran trabajo con ese trato tan acogedor que le caracteriza y así hemos evitado un nuevo ingreso. Es increíble lo que el cuerpo puede llegar a aguantar, cada día que pasa me sorprende más. Ahora ya me están apareciendo los peores efectos del tratamiento -en fase inicial – que es la pérdida de sensibilidad en las manos y pies con un hormigueo electrizante importante que agudiza con las bajas temperaturas. También me afecta a la vista con dolores puntuales en los ojos pero el de las manos es peor y más preocupante.

Estoy hasta el gorro de descubrir y convivir con diferentes efectos que producen los tratamientos, a cual peor y más sabiendo que estos no serán los últimos. A los efectos les acompaña el dolor, un dolor que cada vez me pide más fármaco paliativo y me mantiene más amorfinado cada día, con más sueño y menos ganas de hacer cosas.

Aunque mi agenda va más lenta, ya que va a mi ritmo, voy preparando cosas para el proyecto ya que hay niños que sufren efectos similares a los mios y los quiero ayudar en la medida que pueda. No olvidemos que cada día en España le diagnostican cáncer a un niño como mínimo.

El próximo sábado 19 me han invitado a hacer una ponencia sobre el proyecto y mi vida oncológica. Los organizadores son Ride For Her, una asociación que recoge dinero para el cáncer de mama. Me dan esta oportunidad de difundir un poco más lo que es Del Hospital a la Catedral.

A mitad de escribir este post he ido a probar de pedalear y de momento puedo hacerlo aunque la molestia de las manos existe, esto tiene que ir a más por lo que dicen las doctoras. Pero espero llegar a tiempo para  poder hacer una pedalada que tengo prevista para primeros de noviembre. Una vez más no soy yo el juez, yo no soy el que decide, no soy más que un enfermo al que le toca combatir y sobreponerse a estos efectos tan indeseables, impensables, e inexplicables para quién no los sufre.

Últimamente tengo que hacer las sesiones entre semana, con lo que el fin de semana me encuentro en pleno bajón y esto tampoco ayuda mucho ya que la poca vida social que tengo todavía ha disminuido más. Por otra parte me llega a dar vergüenza que mis hijos tengan que verme como un padre inútil, tirado en el sofá o la cama mientras me pasa el chaparrón. Es jodido, indeseable, e injusto que tengan que ver lo que ven, acompañado de la poca convivencia que les puedo ofrecer. Para mí esta siendo muy duro y para ellos muy injusto. Al mismo tiempo que para Mònica (mi mujer) también esta siendo una carga extra.

Yo pienso que todavía estoy en periodo de adaptación al tratamiento y espero poder ganar esos quilos que necesito para tener más chispa. Esta bien bajar al infierno un tiempo para salir más reforzado, con ganas de pedalear y pedalear hacia arriba, ya que las malas noticias siempre las puedo colorear para verlas mejor de lo que son, porqué  ellas también pueden mejorar con el tiempo. Todo tiene que madurar un poco para asimilar y verbalizarlo. Siempre he dicho ser un afortunado y todavía puedo presumir de ello, aunque tampoco me gusta presumir delante de esta enfermedad tan cruel.

 

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