Aburrimiento

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Aburrimiento

7 octubre, 2019 Notícia bloc 0

La lucha contra el cáncer es una guerra psicológica constante, sin tregua ninguna. Sólo comenzar ya te das cuenta de que si no fortaleces la cabeza no conseguirás momentos de felicidad, cosa que un enfermo también merece. Pero este parasito celular como cualquier enemigo, no te enseña sus armas ni sus estrategias, es más, creo que puede ser el enemigo con un surtido de armas y estrategias de lo más amplio existente. Siempre empieza por atacar al físico, cosa que te lleva a una situación dónde desearías vivir en una casa sin espejos, para recordar como eras y cuándo ya crees que el físico ha llegado al límite varia de estrategia y lo sigue castigando con otros daños físicos, y con unos resultados igual de efectivos y devastadores.

Para defenderte, el trabajo es doble. Por una parte, has de intentar minimizar los daños físicos con todo tipo de remedios, recuperando antiguos remedios caseros del tiempo dónde el cáncer parecía no tener nombre ya que era una palabra que nadie pronunciaba. También con nuevas y efectivas terapias que nos han llegado de todos los rincones del mundo. Después esta el trabajo psicológico. Éste no llega de ninguna parte, éste sale o ha de salir de tu interior. Uno mismo es quién lo tiene que motivar, animar y renovar casi a diario o mejor dicho, en según que etapa se ha de hacer a diario.

En este tercer tratamiento, el cáncer me ha llevado el físico a mis mínimos una vez más. Pero lo peor ha sido que ha sacado un arma psicológica nueva con la que me ha llevado a una zona de aburrimiento. La enfermedad, como ya sabéis este verano me ha ganado terreno, por lo que mi día a día rutinario ha disminuido, al mismo tiempo que la movilidad debido a los dolores. Lo más jodido es que tú te das cuenta de la nueva situación. Es como si un parásito hubiese tejido una tela de araña a tu alrededor y él controlase tus movimientos. Así van pasando los días y al no haber novedades positivas con el dolor, por mucho que renueves la motivación el bicho te va llevando hacia un rincón oscuro.

Pero la rebeldía también ha sido uno de mis defectos o de mis virtudes, y esta ha sido el arma de contrataque que he hecho servir para darle una patada en el culo al cáncer.

Lo había programado con mi amigo Óscar. Este verano ya dijimos de hacer alguna pedalada juntos, siempre condicionada por mi estado físico claro. Y cuándo me daba la sensación de estar en un camino oscuro, muy oscuro, sin salida, llegó la fecha de la pedalada. L’«overbookinkg» del hospital no me dio los días de descanso deseados. Miércoles hice la sesión 68 de quimio y el miércoles siguiente la pedalada. Muy justito, cosa que me hizo tirar de botiquín en vez de geles isotónicos como los otros bikers.

El silencio al igual que el frío inexistente me acompaño de buena mañana. Reservaba las palabras para no perder energía. Estaba tan concentrado como emocionado en la salida. El compañero bueno fué Oscar, que no paraba de preguntar como estaba. Porqué me conoce, y notaba el silencio al mismo tiempo que la flojera de mi voz por todo lo dicho, medicación y emoción. Al principio sufrí con el frío en las manos y un cardio disparado ya que marcamos un ritmo fuerte, pero unos kilómetros adelante empecé a disfrutar, no como antes, porqué tampoco soy el de antes. Disfruté como un enfermo oncológico con un objetivo todavía por conseguir. En esta pedalada que salía del velódromo de Barcelona, mis ojos durante muchos kilómetros buscaban y miraban mi hospital. El hospital dónde hoy vuelvo a tener cita para hacer otra sesión, para continuar pedaleando hacia adelante con algún amigo nuevo ya que aquí rápido pierdes amigos o conocidos con los cuales hubieses llegado a ser amigos si el tiempo lo hubiese permitido.

En fin, sólo se vive una vez, al menos de momento. La manera de vivir sólo la podemos gestionar nosotros, aunque nos pongan palos, troncos, o bigas en las ruedas. ¿Porqué no arriesgar? ¿Porqué no disfrutar del momento? ¿Porqué no soñar? Y soñar despierto, ¿Quieres volar? Pues vuela, que esto va muy rápido, tan rápido que pasa volando, y si te cae una tela de araña encima, cosa muy probable durante tu vida, busca como romperla, seguro que ella tiene un punto débil también.

 

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