Un viernes más

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Un viernes más

25 junio, 2019 Notícia bloc 1

Viernes, fin de semana largo con verbena incluida. A mi me gusta la noche de San Juan, es una noche de la que, no solo tengo buenos recuerdos y no solo de juventud, sino también, como padre ya que hemos hecho buenas verbenas en familia y/o acompañados de buenos amigos.

Hoy, estoy camino a acupuntura para hacer una sesión con la dra Wen. Espero que como siempre salga mejor de lo que llego ya que llegar, ha sido un gran esfuerzo. Pero la vida es un esfuerzo constante y yo no soy el único que se esfuerza en este mundo. Como siempre voy bien por el mundo ya que a menudo me sobra tiempo. He hecho un pit stop para hidratarme en el camino ya que hoy el camino parece más largo después de la sesión de inodoro mañanera.

Vuelvo a vivir en el día del espectador ya que mi ritmo es lento comparado con el ritmo del entorno. Esto es porque estoy a 2 kilos de hacer récord de peso, por debajo claro. Si llego, entraré en zona peligrosa, pero hoy estoy a más 2 y la vida se vive en presente. Aunque todo sea un esfuerzo en este pit stop, disfruto de ver todos al ritmo de un viernes pre-san Juan en el que parece que sea el último viernes de la ciudad.

Normalmente cuando alguien cambia de vida es porque está harto o es valiente y se aventura a hacer un cambio de vida. Esto ocurre a menudo en todas partes del mundo y el que también pasa cada día en este mundo es que alguien le cambian su vida a la fuerza. Si así es, a un enfermo oncológico (también de otras enfermedades fuertes) te cambian la vida de repente por imperativo universal. Hay una diferencia entre el cambio de vida de un aventurero y la de un enfermo y es que al enfermo, a parte de la vida, también le cambia el cuerpo con el que la adaptación se complica considerablemente. Sobre todo porque no existe un patrón y el cambio físico es constante.

Ayer llegaron los niños con las tareas del curso, vídeo incluido y todo. Esto los pequeños ya que mi hijo mayor parece que ya juega en una liga superior, después de terminar el 1º de ESO. Solo de ver las fotos del curso con Biel, me emociono. Es emoción, pero también orgullo y alegría. La alegría que comienzan las vacaciones para ellos. Y con Mónica, al final nos hemos improvisado una verbena familiar en casa de mi madre. Creo que para el domingo por la noche podré hacer el valiente con los petardos aunque no estaré para tirar cohetes, ja, ja, ja.

Esto va rápido, efectivamente, aunque muchos días cuando la quimioterapia se apodera de tu cuerpo te hace desear que todo vaya mucho más rápido. Pero no son estos mis deseos ni mucho menos. Mis deseos es recuperar el tiempo perdido ya que hasta que el cáncer no me cambió la vida yo no colaboraré con el cáncer infantil y me persigue el sentimiento de que estoy en deuda con esta causa. Es por ello, que ahora que estoy en reservas mínimas y estoy trabajando de despachos que se diría, porque el proyecto 2 no vaya a mi ritmo sino al ritmo que se merecen los pequeños valientes. Estoy haciendo avances y creo que pronto veremos los frutos.

El cáncer sin duda ha sacado lo mejor de mí. Creo que si no te hunde te hace más valiente y yo no soy de nadar mar adentro por lo que os puedo asegurar que no me hundirá nunca, aunque hay días que me haga llorar su compañía. Este año me toca hacer la verbena con mecha lenta ya que no puedo correr mucho, pero que quieres que te diga sin correr se ven las cosas mejor y es más bonito disfrutar de las luces de los cohetes en el cielo que no encenderlos y salir corriendo.

XVR

 

Un comentario

  1. Marina Vallès dice:

    Gràcies per compartir les teves vivencies i reflexions sempre son una lliçò.
    Petonets per a tots !!

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