Ingresos esporádicos (2)

Ayuda a la investigación contra los tumores cancerosos infantiles

Ingresos esporádicos (2)

18 marzo, 2019 Notícia bloc 0

En el escrito ingresos esporádicos de hace unos meses ya adelanté que según mis cálculos me faltaba un ingreso antes de afrontar el reto. Pues bien, ya ha llegado. La semana pasada estuve toda la semana en el hospital. El sábado, 24 horas después de haberme transfundido, ya empecé a notar que algo no funcionaba, pero el sábado tenía el partido de Pau e ir a ver algún partido de mis hijos es una de mis metas semanales. Luego también teníamos una paella solidaria en el Turó del Cargol, el cole de mis hijos, dónde se recaudaron 790€ entre las familias que han adoptado a mis hijos desde el 2016 y también han apadrinado el proyecto desde el primer día.

Ahora resulta que tengo una nueva compañera para realizar el reto. Ha aparecido una úlcera estomacal con lo que la bici va a pesar un poco o más. Esto va a afectar mi alimentación un tiempo con lo que puede condicionar mis entrenos, o no, habrá que probar y reinventarse si es necesario.

Esta vez la cosa es seria pero el ingreso no fue improvisado. Lo vi venir con lo que tuve el tiempo suficiente para mentalizarme y prepararme, cosa que me ha ayudado durante la semana, o al menos yo lo agradezco porqué siempre es mejor poder hacer un poco de trabajo mental para vivir unos días y noches en urgencias de onco o en la planta 7, la planta de Oncología.

Fueron casi cuatro días de ayuno absoluto (ni líquidos), pero en cuanto conocí el diagnóstico y el plan médico me puse en marcha, me activé, ya que estar una semana parado en la cama puede producir un retroceso muscular importante, con lo que empecé a caminar pasillo arriba y abajo a buen ritmo para activar y mover el cuerpo, porque queda poco para el reto y no puedo permitirme parar.

Pero no es sólo por el reto “Del hospital a la catedral”. Es por el reto diario que tenemos todos, y más un enfermo crónico de cáncer como puedo ser yo. En la planta 7 ves y conoces gente en diferentes estados. Mi primer compañero de habitación estaba pendiente de hacer la primera quimio para atacar un tumor de páncreas con el que no se atreven a operar. Le estuve volcando información y sensaciones de lo que es el tratamiento, al mismo tiempo yo pensaba que con su flojera física y el chaparrón que le venía lo tenía complicado. Nos despedimos con un “hasta el lunes” ya que nos veremos pronto por el hospital de día.

Me activo a caminar cuando veo que mi cuerpo me lo permite ya que aquí ves gente con mucho currículum en tratamientos y un cuerpo muy castigado por el cáncer. Inevitablemente hay momentos en los que piensas que estas viendo tu futuro en alguno de tus vecinos, pero yo ya he descubierto que al cáncer hay que tutearle y sacarlo a pasear día a día, no para tenerlo contento sino para poder vivir con una tranquilidad relativa. Una tranquilidad que te da el saber que tengo un tratamiento que me funciona a pesar de los daños colaterales que me está ocasionando.

Esta situación fuerza la parada del tratamiento porque la quimio castiga el aparato digestivo y ahora se trata de recuperar el cuerpo. Llega lo que estaba deseando, aunque no de la forma que me imaginaba, y aunque no considero que sea un palo en las ruedas que me frene, sí que es una carga más para la mochila del día a día.

XVR

 

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