Más anemia

Más anemia

11 marzo, 2019 Notícia bloc 4

Esta semana la anemia vuelve a ser la protagonista. El lunes hice quimio con la hemoglobina ya justita y todo preveía que volvería al hospital antes de acabar la semana. Ayer jueves ya estuve bastando jodido pero los enfermos crónicos también tenemos nuestra agenda y decidí que era mejor venir el viernes a primera hora.

Esta mañana no me ha costado levantarme. Lo que sí me ha costado es tener que marchar cuando mis hijos estaban desayunando. Despedirme de ellos con la hemoglobina bajita me ha hecho caer la lágrima saliendo por la puerta, al ver que la vida continúa, que la vida son rutinas y que yo tengo las mías de enfermo oncológico y que he normalizado una dolencia dentro de mi vida pero que no es normal.

Si hace unos años me dicen que tengo que hacerme una transfusión de sangre a buen seguro que hubiera sido un trastorno, y ahora las hago como quien va a buscar el pan. ¡No es normal! Aunque lo tengo asumido no es normal que las transfusiones me duren un máximo de 15 días y con tendencia a la baja.

Pero la vida continúa. Mis hijos hoy van a la escuela o al instituto, el lunes también irán y mi vida tiene éste otro camino. Un camino nada recomendable en el que no puedo invitar a ningún conocido o amigo para compartir sensaciones. Un camino en el que mucha gente me apoya y me ayuda, aunque no me pueden entender. Solo te sientes comprendido cuando coincides con algún enfermo en el hospital que está en una situación parecida y todo queda en una conversación entre bolsas de fármacos en vez de birras.

No es un camino recomendable, cierto, pero es un camino donde muchos días haces de espectador, porque no puedes hacer nada más. Y te acabas dando cuenta que no está mal ser un espectador de un mundo que gira en otra órbita, de un mundo al que antes pertenecías y al que, por mucho trabajo que hagas para normalizar la dolencia en la rutina diaria, ya no volverás a pertenecer.

Yo no escogí este camino, y ahora que estoy en él y no puedo dar media vuelta he escogido el camino de luchar, soñar y pedalear. Con estos tres valores y mis tres hijos tengo la fuerza necesaria para seguir en este camino aun sabiendo que hay un final escrito pero sin fecha fijada.

El cáncer te destroza o te fortalece. A mí me ha fortalecido, a pesar de que los días duros existen. Pero la familia y el proyecto “Del hospital a la Catedral” me da alas. Me ayuda en la lucha diaria. Aunque sea en un mundo paralelo me permite soñar y empezar el reto. Y os puedo asegurar que pedalearé hasta el último día en todo camino en el que me toque pedalear.

PD: También va por ti, Mònica.

XVR

 

4 comentarios

  1. Mercedes dice:

    Hola Xavi,
    Tienes razón “Solo te sientes comprendido cuando coincides con algún enfermo en el hospital que está en una situación parecida y todo queda en una conversación entre bolsas de fármacos en vez de birras”.

    Ocurre que la vida nos pone a todos , alguna vez, en algún camino que queremos ni de broma. Pero como dices, una vez en él , no hay marcha atrás, sino seguir avanzando hacia adelante.
    Lo que se decide es como caminarlo. Lo llamas” luchar, soñar y pedalear” , yo lo aplaudo, requiere determinación , fortaleza y mucho empeño. Porque para realizarlo estas en continua adaptación a cosas que no te habían pasado nunca, nuevos aprendizajes …. pero te trae amigos nuevos y mucho cariño de todos los que te queremos. SIGUE ADELANTE .
    Lo que nos cuentas nos resulta inspirador.
    Un abrazo grande

  2. Álex. M dice:

    Ufffff !!! Una pasada lo leo y me parece estar allí, contigo y el “desayuno”……
    Cada post me llega más. No olvides que todos estamos en el mismo barco, cierto es que tu no llevas “chaleco salvavidas” y a mi me lo han intentado quitar, por suerte nuestras familias siguen con ellos puestos y bien atados.
    Pero estamos juntos en esto, NO LO OLVIDES, yo así lo creo !!!
    PD. Te escribo con kleenex en la mano…..

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