La semana del Albert

La semana del Albert

3 diciembre, 2018 Notícia bloc 1

Hoy lunes no sé por dónde empezar el escrito ya que he tenido muchas cosas esta semana, y me gustaría compartirlo. Con lo que no he tenido ninguna duda es con el título, ya que una de estas cosas ha sido conocer a Albert, un niño que vive con su segundo ependimoma y sin duda ha sido lo más extraordinario que me ha ocurrido en estos días.

Pero vamos un poco por orden. La semana empezó con el anuncio de la colaboración de Bàsquet Lluïsos de Gràcia hacia el proyecto cosa que se agradece y ayuda en todos los sentidos tanto económico como emocional porqué siempre es de agradecer que nuevas entidades se involucren en la causa. Esto era el lunes que yo tenía hospital de día con tratamiento programado más resultado de TAC, el tratamiento ya en ciclo 23 día 1 sesión 53 tuvo el complemento de transfusión sangre ya que volvía a estar bajo de hemoglobina, y el resultado del TAC fue bueno pero un bueno que me ha dejado claro que todavía falta mucho más de lo que yo creía para poder vivir sin quimioterapia algún día, si es que éste llega. Total, que tuve una jornada muy larga pero provechosa ya que estuve haciendo merchandansing con las batas blancas.

Todavía con mi resaca del lunes, el martes me levanté con el estómago más que revuelto y después de llevar a Biel (mi hijo pequeño) al colegio tenía una cita muy importante: iba a conocer a un niño con ependimoma el tumor del cual financiaremos el ensayo clínico. Fui al Hospital de Sant Joan de Déu donde me esperaban Albert y su madre, una familia muy castigada por el cáncer. Albert, de 7 años, tuvo su primer ependimoma en 2013. Entonces tuvo suerte y le pudieron operar y extirpar el tumor. Después de quimioterapia y protonterapia quedó limpio hasta que 4 años después, en una revisión, detectaron el segundo ependimoma, esta vez situado en un sitio donde no pueden operarle. Sesiones de radioterapia al inicio y actualmente tratamiento oral para evitar su crecimiento… ¿puede ser más cruel esta enfermedad? Pues sí, sí que lo es, en esos años que Albert descansó y seguro que podía jugar mucho más que ahora su madre también tuvo malas noticias. También tuvo su operación, con radioterapia y quimioterapia. Cada día tengo más claro que el que empieza joven repite plato.

El miércoles, ya casi como un ritual, amanecí en horario escolar, hice mi visita relámpago al mercado y me encerré en casa antes de las 10 ya que el bajón de la quimio empezaba a invadir mi cuerpo.

Ya me planté en el jueves que tuve un acto de presentación “Del hospital a la catedral” en la Escola Massana de Barcelona. La verdad, un placer, ya que fueron ellos los que tras conocer mi proyecto me llamaron para brindarme esta oportunidad al mismo tiempo que me aportarán algo de material para hacer campaña. Todavía hay un par más de novedades importantes para el proyecto, pero como decía mi amigo Pep, “ya os lo explicaré”.

Estoy orgulloso, pero no contento, tampoco triste, creo que podría decir que estoy jodido (aunque esto no es nuevo). Orgulloso de que aparezca gente, entidades nuevas interesándose por lo que estoy haciendo, y poder hacer de embajador de esta causa que, no os equivoquéis, la tenemos muy cerca o, mejor dicho, cada día más cerca. Sólo tenéis que ir un día a mi hospital o al del Albert para ver la cantidad de gente que esta castigada por el cáncer.

Albert me enseñó casi todos los rincones de su moderno hospital, me cogía de la mano como si fuese un tío suyo y nos conociésemos desde hace tiempo. Digo que estoy jodido, sí, pero no anímicamente hablando, ya que conocer a Albert, un valiente guerrero de 7 años, me da una fuerza y ejemplo inexplicables.

Estoy jodido porque siento que he perdido muchos años en mi vida en los que no he podido ayudar a ningún niño oncológico mientras ellos luchaban. Estoy jodido por vivir en un mundo que parece un parque temático dónde gastamos en lo que no toca, hecho para consumir, mientras tenemos una epidemia más que enfermedad que nos está consumiendo y ganando terreno.

Pero de ilusión también se vive y a mi aún me queda. Me queda ilusión por acabar el proyecto, conseguir esta meta. Me queda ilusión por conseguir el ensayo clínico y que éste salga positivo. Y, si voy más allá, sueño ilusionado con que Albert y Yo podamos vivir unos años sin quimioterapia.

XVR

 

Un comentario

  1. Ana María Revilla dice:

    Se que esta semana, no te has encontrado bien, a pesar del bajón de la quimio , has tenido fuerzas para seguir con el proyecto, entrevistas . El encuentro con el Albert ha sido entrañable para ti, un niño tan pequeño también con mucha fuerza, eso es muy bueno. Con lágrimas en los ojos , me alegra no pierdas la ilusión.Esta fuerza que tienes , parece Sobrenatural porque a pesar de pasarlo mal, piensas en los demás, esto te hace muy grande. Un besazo

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