El día del espectador

El día del espectador

29 octubre, 2018 Notícia bloc 3

Uno de los defectos que tiene el ser humano, sobre todo en la sociedad dónde vivo, es que no apreciamos ni valoramos las cosas hasta que las dejamos de tener. Y lo bueno es que lo sabemos, pero siempre volvemos a caer.

Todavía me dura la resaca del día de la Mola. Ése día fue muy especial para mí por todo lo vivido pero, por encima de los sentimientos, lo fue por poder caminar montaña arriba.

Desde hace años los miércoles es el día del espectador en Barcelona, mi ciudad natal. Una ciudad que conforme pasan los años cada día me enamora más. Gracias al cáncer puedo disfrutar más de la urbe, o al menos los días que éste me lo permite.

Desde enero de 2017, los miércoles para mí es el día del bajón: acostumbro a hacer las sesiones de quimioterapia los lunes y a las 48 horas es cuándo me entra el bajón fuerte. A veces, en las mañanas todavía puedo salir un rato de casa, pero no mucho. Después ya noto que me llega la tormenta y me encierro esperando a que los efectos de la quimio me ataquen físicamente. Como no hay otra, te acabas acostumbrado y sólo deseas que se acabe rápido el día y amanezca un nuevo jueves.

Visto de otra manera, para mí los miércoles siguen siendo el día del espectador ya que desde casa, al no poder salir, veo como van pasando las semanas y los meses, como crecen mis hijos y analizo lo mucho que ha cambiado mi vida con el cáncer.

Lo mejor que me aporta ésta enfermedad es que puedo ver a mis hijos muchas más horas que antes cuando no era un espectador sino un trabajador autónomo de 10 horas diarias. Aunque también es verdad que no siempre mi estado es el más adecuado para aguantar a mis tres guapísimos hijos… pero ya nos organizamos.

Pues sí, puede haber momentos en que me guste ser un espectador pasivo de mi vida y de la vida de los demás, aunque esté enfermo. Pero con lo que no podemos ser espectadores es con el cáncer infantil, con la ridícula inversión en investigación que se realiza estando en el siglo XXI. Pero los intereses del mundo parece que son otros…

El año que viene me subiré a la bici, cruzaré toda la península Ibérica, seré un espectador de esos bellos parajes de los que tanta gente habla. Pero también seré un trabajador, embajador del cáncer para que la gente no esté a la espera del día del espectador, sino para que la gente conozca y sea consciente que cada día hay un niño o niña muriéndose de cáncer. Por ello, cada uno tiene que decidir qué prefiere: ¿ser un espectador o un colaborador?

XVR

 

3 comentarios

  1. Toni dice:

    Del camino a la catedral son ambas, espectador y colaborador!

    • Ignasi Albert Font dice:

      Es la realidad….no querer ver algo no quiere decir que no suceda….y si con un pequeño lik en Gaes o una pequeña aportacion en el Crowfonding se puede llegar a conseguir tanto…..por que ser solo un espectador (rezando que esta terrible enfermedad no se acerque a ti) si puedes ser un colaborador y gracias a ti intentar que muchas otras personas y en esoecial niños puedan tener una mejor calidad de vida o sencillamente curarse. Prefiero ser colaborador que espectador…Anims Xavi despres del dimecres ve dijous!!!

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