La Mola

La Mola

22 octubre, 2018 Notícia bloc 1

A veces viajamos por el mundo y volvemos explicando las maravillas vividas y descubiertas a mil kilómetros de aquí. Ayer hice apenas 30 kilómetros y descubrí la montaña de la Mola en Matadepera … y mucho más. Porque no sólo descubrí una montaña sino que, con lo vivido ayer descubrí muchas más cosas.

Las previsiones de participación durante la semana habían superado mis expectativas, pero ya en el aparcamiento del pabellón fue cuando, de repente, empecé a ver coches y coches que no los tenía apuntados en mi lista de papel. Y esto, en un primer momento, me descolocó. Pero enseguida me dí cuenta que ese no sería un domingo cuaquiera: pasaría a ser “El domingo de la Mola”, un domingo que no olvidaré nunca.

Los días anteriores, por mucho trabajo que me llevara, ya empecé a disfrutar. Veía que sería una gran jornada y disfrutaba organizando y recogiendo regalos para el sorteo de empresas amigas y colaboradoras.

Pero volvamos a ayer. Al llegar a pie de montaña y encontrar un montón de gente en la parada de las camisetas ya empecé a ver que aquello era “la Ostia!”.

De repente, conocidos y desconocidos, pequeños y grandes (que más de uno estará hoy con antiinflamatorios por el esfuerzo realizado) nos adentramos en la montaña a un ritmo muy digno para la cima.

Al llegar arriba, otra vez ví la cantidad de gente que había…. y la que llegó después!

No podía ni quería disfrutar de las vistas de la Mola! Sólo quería saludar y saludar a todo el mundo, hablar con uno y hacerme fotos con otros…

Hubiese pagado mis ahorros para parar el reloj y poder detener aquel mediodía en la puerta de la Ermita. Fue muy bonito. Nunca me había sentido tan apoyado en mi vida. Estoy escribiendo esto y me emociono recordando las imágenes de ayer…

Todos los momentos, el camino, la explanada, el hecho de poder compartir con todos vosotros mis escritos, el sorteo y la bajada que yo no quería terminar … Y que para mí no ha terminado, ya que al llegar a casa fui a meter el día de ayer en el congelador para conservarlo.

Voy congelar su amistad, su compañía y energía, su interés y compromiso con mi proyecto. Así, si algún día tengo una bajada de ánimo por el motivo que sea,  ya sé que sólo tengo que mirar el congelador y allí os encontraré a todos. Porque ayer me demostró que siempre estáis todos.

Fue ESPECTACULAR. MUCHAS GRACIAS !!!

XVR

 

Un comentario

  1. Ana María Revilla dice:

    Hola, para mí también fue un día muy especial que siempre lo tendré en mi corazón. Tu alegría, yo también la sentí al ver tantos amigos, la “colla” del Canadá con sus familias conocer a sus hijos me hizo mucha ilusión, toda una vida juntos,os queréis de verdad. La familia, los padres del colé. Eres querido por todos. Fue FANTÁSTICO . Te quiero

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